|

2020-04-27
Polideportivo | Santiago del Estero festeja el Bicentenario este 27 de abril de 2020

Día de la Autonomía Provincial


La declaración de autonomía de Santiago del Estero, ocurrida el 27 de abril de 1820, fue un manifiesto en el cual los ciudadanos de la Tenencia de gobierno de Santiago del Estero se declararon autónomos de la Provincia de Tucumán y sus autoridades. Con esta proclama se erigió la Provincia de Santiago del Estero como uno de los estados federados de la actual República Argentina, con gobierno propio y autonomía plena. Juan Felipe Ibarra inició una revolución que declaró la autonomía provincial. Ese día un cabildo abierto lo designó gobernador, separándose de la jurisdicción tucumana y uniéndose a las demás provincias argentinas.

El 27 de abril es el Día de la Autonomía Provincial de Santiago del Estero

A nivel nacional, en 1813 comenzaron los conflictos entre los defensores del federalismo, liderados por José Gervasio Artigas, y los partidarios del gobierno centralista y unitario del director supremo en Buenos Aires. En 1814 se formó la Liga de los Pueblos Libres, liderada por Artigas, que defendía las autonomías provinciales, los reclamos del interior y el protagonismo de los gobernantes locales. Estos postulados encontraron simpatizantes en Santiago del Estero y fue el coronel Juan Francisco Borges quien encarnó esos ideales a nivel local.

Los santiagueños querían terminar con su carácter de ciudad subalterna y dejar de depender de San Miguel de Tucumán. Este anhelo era perseguido por Borges y estaba apoyado por los vecinos, el clero y el cabildo de Santiago del Estero. Por otro lado, existían grupos que simpatizaban y respondían al gobierno de Tucumán, entre ellos la pudiente familia Taboada.

En enero de 1815, asumió como teniente de gobernador de Santiago del Estero Pedro Domingo Isnardi, conocido autonomista. Sin embargo, el gobernador intendente de Tucumán, Bernabé Aráoz, envió secretamente a Santiago del Estero a Juan Bautista Paz, en carácter de juez pesquisidor. A raíz de su informe, Aráoz destituyó en abril a Isnardi enviándolo al Fuerte de Abipones y colocó como jefe militar al comandante Antonio María Taboada (miembro de la familia Taboada, aliados de Aráoz).

En ese mismo mes se produjo la caída del unitario Carlos María de Alvear al frente del directorio supremo. Este suceso fortaleció los sentimientos autonomistas y federales en Santiago del Estero. Los vecinos, con el apoyo de las milicias de la ciudad, realizaron un cabildo abierto. Dicha reunión resolvió el envío de un petitorio al director supremo sustituto, Ignacio Álvarez Thomas, pidiendo la restitución de Isnardi y la autonomía de Santiago del Estero. Álvarez Thomas respondió que el Congreso General del año siguiente en San Miguel de Tucumán resolvería esa disputa.

Primera sublevación de Juan Francisco Borges
Ante la respuesta de Álvarez Thomas, los aliados de Aráoz (entre ellos los Taboada) lograron que el cabildo eligiera como teniente de gobernador a Tomás Juan de Taboada, partidario de Aráoz. De esta manera, quedaba reafirmada la dependencia de los santiagueños con Tucumán y Aráoz.

Este hecho desató el 4 de septiembre de 1815 una sublevación en Santiago del Estero encabezada por Juan Francisco Borges, quien con 70 partidarios hizo renunciar a Taboada y lo destituyó de facto. Luego convocó al pueblo de la ciudad y fue proclamado gobernador provisorio. Borges declaró a Santiago del Estero como uno de los Pueblos Libres, colocándose en sintonía con las ideas federales de Artigas.

Aráoz envió un contingente de milicias tucumanas liderada por el comandante Juan Francisco Lobo. El 8 de septiembre, los atacantes tucumanos tomaron la ciudad por asalto chocando con los autonomistas en la plaza principal. La ágil caballería tucumana aniquiló la resistencia de los rebeldes. Borges fue herido y sus hombres se dispersaron.

Cuando volvió en sí, Borges fue arrestado y enviado preso a Tucumán. Sin embargo, logró escarparse y se asiló en Salta, bajo la protección del gobernador Martín Miguel de Güemes. Al año siguiente regresó a Santiago del Estero.

Segunda sublevación de Borges
El 10 de diciembre de 1816 estalló nuevamente en Santiago del Estero un segundo movimiento revolucionario. Borges apresó al teniente de gobernador Gabino Ibáñez y lo envió a Loreto. Ibáñez respondía al gobernador Aráoz y sus más íntimos aliados, la familia Taboada. Borges asumió el cargo de gobernador provisorio por decisión popular. Su primera decisión fue declarar la autonomía de Santiago del Estero. Luego se dirigió al interior de la provincia para reclutar milicias.

Inmediatamente el gobernador tucumano Aráoz informó al general Manuel Belgrano, argumentando falsamente que aquel levantamiento en Santiago del Estero era contra el Congreso de Tucumán y las Provincias Unidas del Río de la Plata.

El Congreso de Tucumán había decretado el 1 de agosto de 1816 fuertes castigos y la pena de muerte a los cabecillas de cualquier rebelión armada en contra de su autoridad. Belgrano envió por orden del Congreso un escuadrón de 100 húsares al mando del comandante Gregorio Aráoz de Lamadrid y tras ellos 200 infantes, 50 dragones y 2 piezas de artillería, al mando de Juan Bautista Bustos con el objeto de sofocar la sublevación.

Borges reunió unos 500 hombres, pero el 27 de diciembre fue localizado y derrotado por Lamadrid y sus húsares en el combate de Pitambalá, dejando 30 rebeldes muertos y 80 prisioneros. Borges fue perseguido y se refugió en Guaype, en la casa de Leandro Taboada (comandante rural y hermano de los Taboada, aliados de Aráoz); pero este lo entregó a Lamadrid.

Juan Francisco Borges fue fusilado sin juicio ni defensa el 1 de enero de 1817 en el cementerio del convento de Santo Domingo.

Una vez restaurada la paz en Santiago del Estero, Gabino Ibáñez fue nombrado nuevamente como teniente de gobernador y las autoridades tucumanas retomaron el control.

Proceso definitivo de autonomía
En 1819, Santiago del Estero continuaba dependiente de Tucumán y su gobernador Aráoz. Sin embargo, ni siquiera la dura represión a las sublevaciones de Borges hizo que se destruyeran las fuerzas y sentimientos autonomistas entre los santiagueños. El cabildo de Santiago del Estero se había vuelto un reducto en el que las familias patricias santiagueñas, partidarias de la autonomía, podían alcanzar algunos cargos capitulares en dicha institución.

El 18 de noviembre de 1819, se realizaron las elecciones de los miembros de la junta electoral, encargada a su vez de elegir a los capitulares del cabildo de 1820. Salió triunfante la lista integrada por Pedro F. Carol, Juan Antonio Neirot, Pedro Pablo Gorostiaga, José Domingo Iramaín y Francisco Javier Frías. Existía en ellos el firme propósito de constituir un cabildo con autoridades independientes de Tucumán, y con esto lograr la autonomía por la que tanto luchó Borges.

Advertida esta situación, el teniente de gobernador Gabino Ibáñez anuló las elecciones y mandó un sumario para investigar las reuniones secretas de los posibles autonomistas, sospechando que guardaban armas para la sedición. Además solicitó al alcalde de 1º voto la lista de los cinco electores que seguían a los ganadores, que eran Manuel G. Caballero, Martín de Herrera, Nicolás Durán, Carmen Romero y Manuel Alcorta. Ellos sí le respondían, así que los convocó a las 8 de la mañana del 25 de diciembre de 1819 para que eligieran a los cabildantes del año 1820. Fueron elegidas personas que respondían a Ibáñez. Fue una elección de capitulares hecha por medios fraudulentos y motivó una repulsión general. Los opositores denunciaron que la convocatoria era nula, ya que los miembros de la junta no eran los que el pueblo había elegido y no eran sus legítimos representantes. La situación de Ibáñez se hizo insostenible por la resistencia de sus opositores, y se retiró a Tucumán el 27 de enero de 1820, delegando el gobierno en el cabildo santiagueño.

Batalla de Cepeda y caída del Directorio

Mientras tanto a nivel nacional, el 8 de enero de 1820 se produjo el motín de Arequito, en el que el Ejército del Norte se sublevó contra el directorio supremo. El 1 de febrero se produjo la Batalla de Cepeda, en la que las tropas de los caudillos federales, Estanislao López y Francisco Ramírez, vencieron a las fuerzas del director supremo José Rondeau, quien renunció al cargo. Además se disolvió el Congreso de Tucumán y se anuló la Constitución unitaria de 1819 sancionada por dicho congreso. De esta manera, se produjo la caída de todas las autoridades nacionales, dando inicio al periodo conocido como la Anarquía del Año XX, donde las provincias se gobernaron a sí mismas sin un gobierno central.

Con el objetivo de organizar la nueva confederación, Juan Bautista Bustos invitó a todas las provincias a formar un Congreso en Córdoba.

Aráoz y la República de Tucumán
Dado el clima de anarquía que se vivía a nivel nacional, y temiendo otra rebelión autonomista, el gobernador tucumano Bernabé Aráoz envió 100 soldados a Santiago del Estero al mando de Felipe Heredia. Dichas tropas fueron enviadas bajo la excusa de escoltar al general Belgrano, quien gravemente enfermo regresaba a Buenos Aires.

Las fuerzas tucumanas intimaron a cesar a todos los cabildantes santiagueños y ante la presión armada, el 8 de febrero de 1820, se eligieron nuevos cabildantes.14â�� De esta manera, comenzaba sus funciones el segundo cabildo elegido ese año.

Ante la caída del directorio, Aráoz ideó la posibilidad de organizar institucionalmente su provincia en lo que llamó la República de Tucumán, con jurisdicción también sobre Santiago del Estero y Catamarca. Aráoz convocó a un Congreso Provincial Constituyente, que debía a su vez fijar la postura y los temas relacionados con la concurrencia al Congreso Nacional convocado por Bustos en Córdoba. Aráoz quería concurrir a ese congreso afianzado por el peso de la amplia jurisdicción que gobernaba.

Manifiesto de autonomía
Solo restaba dar el último paso y declarar la autonomía formal, para que la antigua Tenencia de gobierno de Santiago del Estero se erigiese en Provincia Federal. Con ese fin, y estando elegidos nuevos electores, el 25 de abril se constituyó la asamblea. La integraban hombres de gran figuración política, antiguos compañeros de Borges, formados en los claustros universitarios y religiosos.

Se eligió como presidente al licenciado Manuel Frías, sacerdote y miembro de una relevante familia patriota. Fue su secretario el licenciado Fernando Bravo, representante de Matará. En la mima sesión, se eligió diputado al Congreso Federal convocado por el tratado del Pilar, al coronel y doctor Mateo Saravia, amigo de confianza y asesor de Ibarra.

El 27 de abril volvió a reunirse la asamblea para proceder a la declaratoria de Autonomía Provincial. Antes de ello, y por renuncia de Bravo, se encomendó la secretaría ad hoc al mariscal Juan José D'Auxion Lavaysse. Este general francés, desterrado luego de la caída de Napoleón Bonaparte, se había casado en Santiago del Estero en 1817, radicándose en Tucumán hasta principios del año 1820.

Acta de autonomía
La asamblea procedió con solemnidad a declarar la Autonomía Provincial, el 27 de abril de 1820. Lo hizo con un documento político sin igual dentro del derecho público argentino.16â�� En el acta de la autonomía se destacó que “la sangre que ha corrido en nuestra ciudad, y hasta en la iglesia de Santo Domingo, por causa del tirano el mismo día que el Salvador de los hombres derramó la suya para libertarnos de la tiranía de nuestras pasiones”, refiriéndose al combate en el templo de Santo Domingo, un viernes santo.

El acta que erigió el territorio de Santiago del Estero en provincia federal, estipulaba:

“Nos los Representantes de todas las comunidades de este territorio de Santiago del Estero, convencidos del principio sagrado que entre hombres libres no hay autoridad legítima sino la que dimana de los votos libres de sus conciudadanos e invocando al Ser Supremo por testigo y juez de la pureza de sus intenciones, declaramos:

1° Nuestra jurisdicción de Santiago del Estero uno de los territorios unidos de la Confederación del Río de la Plata.

2° No reconocemos otra soberanía ni superioridad sino de la del Congreso de nuestros co-estados que va a reunirse para organizar nuestra federación.

3° Ordenamos el nombramiento de una Junta Constitucional para redactar la constitución provisoria y organizar la economía interior de nuestro territorio, según el sistema provincial de los Estados Unidos de la América del Norte, en cuanto lo permitiera la característica de nuestras localidades.

4° Declaramos traidores a la Patria y castigarlos como a tal a todo vecino o extranjero que conspire contra este acto espontáneo y libre de la soberanía del pueblo de Santiago.

5° Ofrecemos nuestra amistad a nuestros respetables hermanos y conciudadanos del Tucumán y olvido de lo pasado a los que nos han ofendido; inmolando todo resentimiento en aras de la religión y de la Patria.

Firmantes: Manuel de Frías, presidente. Femando Bravo, Manuel Alcorta, Pablo Gorostiaga, Pedro Rueda, Manuel Gregorio Caballero, Martin de Herrera, José M. Maldonado, Mariano Santillán, José A. Salvatierra, Dionisio Maguna, Juan J. D’Auxion Lavaysse, secretario.”


Constitución provincial
La constitución de la provincia de Santiago del Estero establece en su Art. 239, que el día 27 de abril de 1998 y años subsiguientes, como homenaje a la autonomía provincial y a su gestor, el insigne Brigadier General Don Juan Felipe Ibarra, el Pueblo de la Provincia es invitado a jurar fidelidad a la Constitución y a los Símbolos Provinciales en actos públicos.

 

Tarjeta Única - Tenés más de lo que creés

Santiago Digital

Santiago Digital

La Torre - Indumentaria Masculina

Pasión & Deporte

Pasión & Deporte // Correo Electrónico: info@pasionydeporte.com.ar // Santiago del Estero - Argentina
Copyright © 2002 - 2020 | Pasión & Deporte | Todos los derechos reservados
Registro Nacional de la Propiedad Intelectual Nº 546.805
laberintodesign de alejandro orso